Cómo renunciar a los productos lácteos y continuar disfrutando de la comida

Lacteos

Hay muchas razones para renunciar a los productos lácteos: intolerancia a la lactosa, hinchazón de vientre, acné, vegetarianismo y veganismo…

Sin embargo, sólo hay una forma de hacerlo y continuar disfrutando de la comida, y es encontrarle un buen sustituto a cada producto:

Leche: Cambia la leche de vaca por leche de soja, almendras, coco, cáñamo o arroz. También puedes alternar tus dos o tres variedades favoritas. Ten en cuenta que la más similar a la leche de vaca es la de soja.

Mantequilla: Actualmente te resultará muy sencillo encontrar mantequillas 100% vegetales para untar en tus tostadas, hornear galletas o derretir sobre las palomitas.

Yogures: Si tomas yogures para almorzar o merendar, busca variedades sin lácteos en el supermercado. Los más extendidos son los de soja. Este es uno de los cambios que menos se nota en el paladar, así que es un buen lugar para comenzar.

Helados: Algunas marcas han comenzado a sustituir la leche de vaca por la leche de soja o de almendras con excelentes resultados. Para asegurarte de que es 100% vegetal, busca que ponga “helado vegano”, ya que determinados fabricantes incluyen proteínas lácteas. Si no, siempre puedes prepararlo tú mismo en casa. Es mucho más fácil de lo que parece… y muy divertido para los niños.

Queso: Encontrar alternativas al queso que sepan como el auténtico es complicado, aunque hay algunas marcas de queso vegano bastante buenas. Se trata de ir probando hasta encontrar la que más te satisfaga. Recuerda que lo puedes emplear en la cocina de la misma manera que el queso normal: pasta, pizzas, sándwiches, tartas…

Chocolate: La mayoría de variedades de chocolate negro están libres de lácteos; simplemente comprueba la etiqueta.


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