¿Por qué se me pone la cara roja cuando practico ejercicio?

Semáforo en rojo

A muchas personas se les pone la cara roja cuando practican ejercicio cardiovascular o realizan grandes esfuerzos que aumentan su temperatura corporal. ¿A qué se debe? ¿Hay razones para alarmarse? Aquí te ofrecemos las respuestas.

A medida que la temperatura del cuerpo comienza a subir, el cuerpo toma medidas para mantenerse fresco. Una de estos procesos de enfriamiento es la sudoración, pero el que explica el enrojecimiento de la cara es la dilatación de los vasos sanguíneos de la piel.

El rostro se torna de un rojo brillante debido a que la sangre cálida y oxigenada corre hacia la superficie de la piel, lo que ayuda a irradiar el calor hacia fuera, impidiendo el sobrecalentamiento. Se trata de un proceso natural que ayuda a regular la temperatura corporal, por lo que no es motivo de alarma.

correr

El enrojecimiento de la cara, por lo tanto, no es una razón para alarmarse, a no ser que vaya acompañado de fatiga, mareos, sudoración excesiva o náuseas. Si se da uno o varios de estos síntomas, podría ser un signo de agotamiento por calor, un trastorno cuyas probabilidades de que suceda son más altas cuando se realizan esfuerzos al aire libre durante días calurosos y húmedos, aunque en invierno también existe riesgo si estamos en una habitación caliente.

Para luchar contra los golpes de calor, es fundamental dejar de hacer ejercicio inmediatamente, aflojar la ropa (en caso de que nos vaya muy ajustada) y beber agua fría en abundancia. Para prevenirlos, sólo asegúrate de beber muchos líquidos antes y durante el entrenamiento e intentar que la sesión se produzca siempre en ambientes poco caldeados, tanto en verano como en invierno.


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