Pescado y depresión están relacionados

Pescado

A un investigador americano, Joseph R. Hibbeln, le debemos el haber establecido la relación que podía existir entre ácidos grasos omega-3 y depresión. Conociendo las tasas anuales de la depresión en los diferentes países de todo el mundo, estimó cuál era el consumo de omega-3 en estos mismos países, según los datos económicos concernientes a la compra de pescado.

Resulta que en Japón, donde la depresión es poco frecuente, y en Nueva Zelanda, donde es más frecuente (50 veces superior a la de Japón). Hibbeln, descubrió entonces que se puede predecir la frecuencia de la depresión en un país en función de la cantidad de pescado que sus habitantes comen.

Además, cuanto más productos marinos consume una población (pescado, marisco) menor es la depresión posparto. Resultados idénticos se pueden confirmar con relación a la depresión estacionaria y el síndrome maníaco depresivo.

Esta relación entre consumo de pescado y depresión se encuentra también en el seno de un mismo país. Por ejemplo en Finlandia. 3200 finlandeses fueron entrevistados para averiguar los síntomas de la depresión. Se les preguntó al mismo tiempo cuál había sido su consumo de pescado a lo largo de los últimos seis meses.

Resultado: los que comieron pescado menos de una vez a la semana estaban expuestos a una enfermedad depresiva (+31%) que aquéllos que comían pescado varias veces en semana. Esta tendencia se ve más marcada en las mujeres que en los hombres.

Más información – Omega-3 y depresión


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Nutrición

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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