No rompas tu dieta el fin de semana

Comida en restaurante

Es viernes en la noche y acabas de terminar una pesada semana laboral por lo que salir a cenar para premiarte y relajarte suena como una buena idea, sin embargo esto puede ser el inicio de una serie de comidas poco dietéticas que acabarán el lunes por la mañana con una sensación de culpa.

El estar en un restaurante normalmente estimula a comer más de lo necesario y de lo que estamos acostumbrados, por lo que estar conscientes de esta situación puede ayudar a mentalizarnos para no hacerlo.

Aquí te ofrecemos algunos consejos para cuando salgas a comer o cenar a algún restaurante:

Problema 1: Una de las trampas anti-dieta más comunes son las clásicas entradas que sirven en la mayoría de los restaurantes como pan, aceite y especias o pan con mantequilla, con las cuales puedes ganar una gran cantidad de calorías en tan sólo unos minutos, y si el servicio es lento, duplicar esta cantidad.

Remedio: Antes de salir hacia el restaurante come algún bocadillo como fruta con yogur para que no llegues al lugar con mucho apetito y pide un vaso de agua con el cual entretenerte en lo que llega tu platillo principal.

Problema 2: Las ensaladas son otra trampa enmascarada como una opción saludable cuando en realidad están bañadas de un aderezo lleno de grasa además de otros ingredientes como queso, pollo frito o nueces caramelizadas.

Remedio: Si pides ensalada, asegúrate que el aderezo sea light y que los ingredientes no representen una amenaza para tu dieta.

Problema 3: El tamaño de las porciones es más grande de lo que era antes; incluso las entradas en muchas ocasiones poseen el tamaño de un plato principal por lo que debes pensar dos veces antes de pedir una entrada junto con un plato fuerte.

Remedio: Comparte tu plato con alguien de la mesa o pide una entrada como platillo principal complementándolo con una ensalada chica.

Fuente: Revista Weight Watchers

Imagen: flickr


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