Natación para discapacitados: efectos terapéuticos

La natación en los niños discapacitados puede tener efectos terapéuticos excelentes en varios aspectos. Desde el punto fisiológico es muy gratificante ya que la inmersión en piletas con agua caliente es una de las grandes ventajas de la terapia del agua. La temperatura del agua entre los 30º y 33º favorece la circulación y facilita la curación de daños ortopédicos temporarios. De esta forma es posible mejorar considerablemente la postura y estimular un movimiento más normal de desplazamientos fuera del agua.

No sólo para el discapacitado mental, el agua es un elemento extraño, ya que éste necesita de mucho tiempo y muchas atenciones antes de decidirse a tomar contacto con algo nuevo. En este caso, la función del profesor es realmente muy importante. Debe tener los conocimientos necesarios de los movimientos y metodologías específicas para nadar y zambullirse con cada tipo de discapacidad y estar en condiciones de transmitir estas nociones. Los niños deben tener total confianza en el profesor y éste debe transmitir esta confianza de seguridad en los propios medios.


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