Remedios caseros a base de miel para cuidar la piel

Miel
La miel es un alimento que se usa principalmente en la pastelería y para endulzar infusiones, ayudando a aclarar la garganta y relajarla –muy útil en procesos gripales-, pero no acaban ahí sus aplicaciones. La cosmética también se aprovecha de sus propiedades.

Dos cucharadas de miel mezcladas con una de aceite de oliva, forman una potente crema hidratante que, aplicada durante unos 25 minutos en las zonas más ásperas (como pueden ser los codos, los talones y las rodillas), y retirada después con abundante agua tibia, ayuda a suavizar la piel.

El rostro también puede beneficiarse de este fluido dulce y viscoso producido por las abejas. Mezclándolo con limón a partes iguales, se obtiene una mascarilla que ayuda a equilibrar los niveles de aceite de la piel de la cara.

Y para los más derrochadores, un baño de 15 minutos en agua caliente con un litro de leche, una cucharada de sal y tres cucharadas de miel. Una vez transcurrido el tiempo, hay que ducharse con agua tibia. La piel de todo el cuerpo quedará muy limpia y suave. Como puedes comprobar, la miel tiene numerosas aplicaciones en lo que a remedios caseros relacionados con la estética se refiere.


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