Medicina e imanes

01

Algunas de las prácticas medicas de hoy en día utilizan de forma corriente los imanes, especialmente para las RMN, por ejemplo los campos magnéticos están siendo utilizados para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, ya que la zona magnetizada estimula el flujo sanguíneo o la circulación, mejorado las funciones del el hierro en la sangre.

En general, la mayoría de los expertos en salud y los analistas aconsejan los imanes para el tratamiento de muchas condiciones. Los estudios que encontraron evidencia de un efecto positivo sobre la salud fueron presentados en la Asociación Americana de Ciencia de electro diagnóstico, estableciendo que la estimulación magnética transcraneal repetitiva en pacientes con accidente cerebrovascular motor mejoraron al estimular la recuperación en menor tiempo de la función cerebral.

El proceso consiste en pasar corriente eléctrica a través de una bobina de alambre insulater, dando lugar a un pulso magnético que estimula la corteza cerebral o bien afecta a los reflejos hacia una mano, brazo o la contracción muscular.

Por otra parte, un estudio publicado en The Journal of the American Medical Association encontró que el uso de imanes bipolares no lograron aliviar los pacientes con dolor crónico de espalda, pero los especialista hacen hincapié que la terapia magnética funciona a pesar de este tipo de resultados.

Un factor de aceptación hacia la terapia del imán es la proliferación de algunos productos que alegan beneficios para la salud por el uso del imán, ya que estos productos aseguran supuestamente aliviar el estrés y ayudar a evitar comer en exceso, utilizando microimanes aplicados en ciertos puntos de acupuntura en el cuerpo.

Desde las terapias alternativas se busca con la utilización de imanes regenerar la propia energía o fuerza vital, también conocida como Chi en oriente, estimulando las funciones orgánicas en todos sus niveles.

Imagen: Flickr


Escribe un comentario