Mantenerse activo, una prioridad a medida que se cumplen años

Jane Fonda practica aerobic

Mantenerse activo se vuelve cada vez más importante a medida que se cumplen años. Las investigaciones demuestran que el ejercicio regular puede ayudar a prevenir caídas, manejar la incontinencia e incluso mejorar la memoria.

Muchas personas mayores piensan que el ejercicio es cosa de jóvenes, pero se equivocan. Trabajar la flexibilidad, la fuerza y el ritmo cardíaco debe ser una prioridad a cualquier edad, especialmente durante la vejez para disfrutar de una mejor calidad de vida.

Los ejercicios de flexibilidad consisten en estirar y flexionar las articulaciones, lo que mejora el rango de movimientos de las personas mayores. A la hora de trabajar este aspecto, puedes practicar yoga o pilates o hacerte con una rutina de ejercicios de estiramiento diseñada para personas mayores y llevarlos a cabo cada mañana después de levantarte.

Y si las articulaciones son fundamentales para la vida diaria, los músculos no lo son menos. Los ejercicios de fuerza facilitan mucho actividades cotidianas como mover una sillón o cargar con las bolsas de la compra. La frecuencia recomendada de los ejercicios de fuerza es de al menos dos veces por semana, intentando trabajar todos los grupos musculares. Valora con un profesional los kilos adecuados para ti o comienza por las mancuernas más ligeras y desde ahí ve subiendo hasta que alcances tu límite.

Las personas mayores también deben practicar habitualmente el llamado ejercicio aeróbico, el cual aumenta el ritmo cardíaco, beneficiando a todo el cuerpo. Lo ideal es al menos tres sesiones semanales de alrededor de 30 minutos de duración. En cuanto a la actividad, escoge la que menos problemas te cause en las articulaciones: correr, caminar a paso ligero, bicicleta…


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