Los problemas de la intolerancia a la lactosa

 Leche

La intolerancia a la lactosa es frecuente. Un 20% de la población no digiere los productos lácteos. Pero existen soluciones.

Todos los productos lácteos contienen lactosa, el “azúcar” de la leche. Esta se digiere por la lactasa, una enzima naturalmente presente en el intestino, durante la infancia, cuya producción disminuye a lo largo del crecimiento. En función de qué personas, es prácticamente inexistente en la edad adulta, y su eficacia se reduce en un 90%. Por esta razón es difícil digerir la leche pura.

Normalmente, esta intolerancia se manifiesta por una hinchazón, gases, dolores de estómago, diarreas, o vómitos (en particular en los niños).

La solución está en evitar los productos que contienen lactosa. De hecho se pueden encontrar los 1200 mg de calcio necesarios a diario y la vitamina D en ciertas aguas minerales, las verduras con hojas verdes, las ostras, el tofu, las naranjas, las judías verdes y legumbres, la leche de soja con calcio añadido.

Aunque esto no es lo ideal, puesto que conviene consumir una gran cantidad para obtener la concentración necesaria.

Más información – Consejos para personas con intolerancia a la lactosa 


Escribe un comentario