Los minerales en la dieta (III)


  • Mucilagos: favorecen la formación del líquido sinovial o lubrificante de nuestras articulaciones, así como el líquido seroso de intestino y bronquios. Es por ello que están indicados en teoría para todo aquel que tenga problemas con la elasticidad de sus articulaciones, bronquios o intestinos. Se encuentra en los puerros, cebolla, ajo, limón, patata y todos los frutos acuosos. 
  • Níquel: indispensable para el funcionamiento del páncreas y particularmente para los que sufren de diabetes. Las espinacas, lechugas, zanahoria, patata, cebolla, tomate, maíz y berro son ricas en este mineral. 
  • Nitratos: eliminan las inflamaciones del hígado y las impurezas de la sangre, sin duréticos y calmantes. Recomendados para el tratamientos de las artritis (exceptuando en aquellas que tienen origen en el ácido úrico), reumatismo, las flebitis y de las enfermedades de la piel. Los nitratos se encuentran en los espárragos, nabos, zanahorias, puerros, apio, chufas y como siempre, en el ajo. 
  • Potasio: las sales de potasioa son excelentes depuradores, limpian todo lo que obstruye el tubo digestivo y los intestinos, calman la acidez de estómago y participan en casi todos los órganos, en músculos, glóbulos rojos y glándulas. Cebada, apio, patata, lechuga, berro, repollo, zanahoria, espinacas, cebolla, maíz, achicoria, nuez, casis y fresas son los alimentos donde las encontrarás. 
  • Cinc: se encuentra en las pesinacas, zanahoria, tomate, repollo, maíz, cebada y la remolacha. Es un elemento esencial para la formación de los glóbulos rojos, de ahí su importancia.

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