Los lectores de glicemia

 Glicemia

La glicemia, la tasa de azúcar en la sangre, varía en función de los aportes y el desgaste corporal. Está controlada por la insulina, una hormona deficiente o ausente en caso de diabetes. Un lector de glicemia permite a los pacientes diabéticos controlar su enfermedad y adaptar su régimen, actividad física y tratamiento.

Los lectores de glicemia son indispensables para los diabéticos del tipo 1 (antiguamente llamados insulinodependientes). En efecto, en función de las medidas pluricotidianas de la glicemia, el tratamiento se adapta, evitando una sobredosis (riesgo de hipoglicemia) o una hiperglicemia.

Los diabéticos tipo 2 bien equilibrados no requieren tener un lector de glicemia. Sin embargo, el médico puede decidir incorporar esta vigilancia para permitir al paciente que tome conciencia de su enfermedad, haga un seguimiento de sus progresos, y se adapte al tratamiento (régimen, deporte, comprimidos). La automedición puede permitir igualmente detectar un empeoramiento, o una falta de respuesta al tratamiento impuesto.


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Nutrición

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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