Los beneficios del lino para la salud

Lino

El tejido fabricado con lino está tan presente en nuestra ropa y elementos de decoración, que a veces se nos olvida hasta qué punto su uso es antiguo.

En efecto se remonta a los comienzos de la agricultura. Sus fibras son tan resistentes que muchos fragmentos de la época todavía se conservan en los museos y centros de investigación científica. Así, los egipcios y romanos utilizaban el lino para confeccionar su ropa y utensilios de navegación (cuerdas y velas de los barcos).

Además de su uso en el mundo del textil, el lino se utiliza en otros campos, como la fabricación de revestimientos industriales, pinturas, o barnices.

Igualmente, puede ser útil en el marco de nuestro bienestar. Combinado con una alimentación equilibrada, el lino es bueno para la salud. Se consume en semillas para condimentar platos o en forma de aceite. El lino aporta omega 3, del que el organismo tiene necesidad para funcionar, pero que no puede producirlo por sí mismo.

También se encuentra en la soja, la colza, la nuez, y el pescado graso. Es beneficioso para el buen funcionamiento del sistema cardiovascular, o bajar la hipertensión. Es bueno para la vista, ya que los omega permiten por ejemplo disminuir los riesgos de desarrollar un DMLA. Las personas con carencias son susceptibles de sufrir cansancio crónico, piel seca, mala circulación sanguínea o síndromes depresivos.

Al igual que en el campo del textil, el uso médico del lino data de la Antigüedad. Los sabios como Plinio el Antiguo, han demostrado que el lino podía calmar las inflamaciones internas y externas. En cataplasma, favorecía la cicatrización de las heridas. Ingerido, permitía calmar las inflamaciones de los órganos internos, digestivos y urinarios.


Escribe un comentario