Los beneficios de la luz sobre el organismo

 Luz solar

La alternancia del día y de la noche marca el ritmo de nuestras vidas desde la noche de los tiempos. Nuestro cuerpo está hecho para vivir en función de este ritmo llamado circadiano. Esta exposición prolongada y cotidiana a la luz del día es indispensable para cargarse de energía, eliminar el estrés y recuperar el sueño.

Los ritmos circadianos marcan la alternancia de los días y de las noches. Están relacionados con muchos ciclos fisiológicos naturales en nuestro organismo: las variaciones de temperatura del cuerpo, el metabolismo, el ciclo vigilia-sueño, o la secreción de hormonas. El regulador principal es la luz.

De esta forma la duración del período diurno, durante el cual recibimos la luz del día, influencia directamente todos los ciclos de nuestro cuerpo. Se trata de nuestro reloj biológico interno, situado en el hipotálamo, que bajo influencia de la luz, marca nuestro ritmo vital.

Hoy en día sabemos que la luz del día desencadena la secreción de cortisol, la hormona del estrés positivo que moviliza las energías útiles a lo largo del día. El cortisol es indispensable para mantener la forma cuando estamos despiertos.

A la inversa, la luz del día impide la secreción de otra hormona: la melatonina. Implicada a la hora de coger el sueño, es indetectable a lo largo del día, pero por el contrario está en su nivel más alto durante la noche. Mayor es la luz durante el día, y mayor es la oscuridad durante la noche, los diferenciales hormonales son mejores produciendo una mejor calidad del sueño.

 Más información – Los beneficios del sol y la vitamina D


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Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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