Los antojos de comida, no solo afectan a su cintura, sino tambien al cerebro

image La investigación ha revelado que obsesionarse con un dulce es un drenaje para el cerebro, haciendo que le sea difícil concentrarse en otras tareas, pudiendo tener consecuencias que van desde simples lapsos de perdida de memoria a choques de autos, dicen científicos.

Los investigadores, de la Universidad de Flinders Melbourne creen que cuando anhelamos un alimento generamos una imagen mental de ello,

así el equipo de investigación de Australia se dispuso a ver si la intensidad de estos deseos afecta nuestra capacidad para concentrarse en otras cosas.

Ellos evaluaron voluntarios a quienes se les ofrecía su barra de chocolate favorita desenvuelta y a su alcance, mientras que se realizaron una serie de pruebas donde había reacciones más lentas y más pobres de la memoria, en comparación con aquellas personas que hicieron las mismas pruebas sin tener un chocolate enfrente.


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