Lo que debes saber sobre las salsas de mesa

Ketchup

Las salsas de mesa (mayonesa, mostaza, ketchup…) aportan mucho sabor a los perritos calientes, las carnes fritas y a la plancha y a las frituras en general (patatas fritas, huevo frito…). Además, se venden en ecónomicos botes de plástico o de vidrio, por lo que no hay restricciones a la hora de ponernos tanta como queramos, ¿o sí?

Sin embargo, abusar de las llamadas salsas de mesa puede perjudicar la salud debido a su contenido en sodio y su alto porcentaje de calorías. Aquí te contamos lo que debes sabes acerca de las salsas de mesa más populares para que lo tengas en cuenta a la hora de condimentar tus platos.

Mayonesa: Es la salsa que más calorías contiene (alrededor de 100 por cucharada), razón por la que hay que consumirla con mucha moderación. Tomar mayonesa cada día puede repercutir en cuestión de semanas en el peso e incluso los niveles de colesterol, aunque sea baja en grasa, ya que a menudo a las mayonesas light les añaden azúcares y almidones. Así que consúmela con moderación, dos o tres cucharadas a la semana como mucho.

Mostaza: El aporte de sodio de la mostaza es de entre 30 y 125 mg por cucharadita, cuando el límite diario es de 2.300, lo que representa alrededor del 15 por ciento de la cantidad máxima de sodio que se recomienda a las personas. Como sucede con la mayonesa, la mostaza también hay que consumirla con moderación, intentando siempre comprar aquellas con menor cantidad de sodio por cucharadita (un truco: las de Dijon tienden a ser las más altas en sodio).

Ketchup: La salsa de tomate aporta alrededor de 4 gramos (1 cucharadita) de azúcar por cucharada ), la mayor parte de la cual son azúcares añadidos, una cantidad alta si tenemos en cuenta que, para mantener una buena salud, no debemos aspirar a más de nueve cucharaditas al día.


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