Todo lo que necesitas saber acerca de entrenar en la playa

Running en la playa

Entrenar en la playa quema un 30 por ciento más de calorías que hacerlo sobre el asfalto, debido a la resistencia que proporciona su superficie. Además, no sólo es menos perjudicial para los pies, sino que el contacto con la arena promueve la curación de los callos. Así que no dejes pasar la oportunidad de caminar o correr sobre la arena cada vez que visites la playa este verano.

Para correr por la playa lo mejor es ir descalzo, ya que a medida que los dedos agarran el suelo, se fortalecen los pies y las pantorrillas. No obstante, hay que tener cuidado cuando se trata de superficies irregulares. Elige la superficie más plana posible para evitar esguinces, cortes y heridas.

Inicia la marcha caminando sobre la arena mojada para proporcionar a los músculos tiempo para adaptarse. Alterna paso ligero con running hasta que te sientas preparado para pasar a la arena seca. Corre 2 o 3 minutos sobre ella y vuelve cerca del agua para recuperarte. Continúa así durante 15 o 20 minutos hasta que tu cuerpo se adapte a la arena blanda.

No esperes ni intentes alcanzar tu ritmo habitual. Obviamente, entrenar en la playa es mucho más difícil que sobre el asfalto o una cinta de correr, por lo que tu velocidad será menor. Hay que aceptarlo, pero a cambio, y esto es muy importante, acumularás más fuerza y resistencia que con los otros métodos. Esculpirás tus piernas y tus glúteos en piedra si eres constante.

Protegerse de los rayos UV e hidratarse adecuadaemente debe ser la principal prioridad cuando se sale a correr al aire libre. Lleva siempre abundante agua contigo y utiliza protector solar. Si eres propenso a las quemaduras, ponte una camiseta de manga larga, gorra y gafas de sol como barrera extra contra el sol.


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