Las virtudes de comer el fruto de la pasión

 Fruto de la pasión

Con forma redondeada, pudiendo alcanzar un diámetro de 30 cm, el fruto de la pasión tiene una piel lisa y algo gruesa. Esta piel se arruga cuando está madura. En el interior encontramos una gelatina de un amarillo anaranjado, llena de pepitas negras. Este gelatina de consistencia casi líquida posee un gusto ácido, pero agradable. Desprende igualmente un aroma exquisito.

Este fruto exótico tiene fama por su alto contenido en vitaminas A y C, así como en calcio y potasio. Desde un punto de vista dietético, está indicado en regímenes adelgazantes, así como con problemas de metabolismo, y en afecciones hepáticas, cardiovasculares, y renales. El zumo de este fruto está indicado para desintoxicar el organismo después del invierno, para recuperar el tono y la vitalidad.

El fruto de la pasión se puede comer con cuchara o en ensalada de macedonia. También se aconseja prepararlo con cuidado para que no pierda ninguno de sus valores nutritivos. Para preparar un zumo, basta con exprimirlo, como si fuera un limón. El zumo obtenido es muy refrescante, además de ser sabroso. También se puede mezclar en diferentes tipos de cócteles.

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