0

Las hormonas de la felicidad

Felicidad Las hormonas de la felicidad

Nuestras hormonas son las responsables de brindar al organismo un bienestar o malestar dependiendo de cuáles predominen, lo que a su vez está relacionado con el tipo de emociones que prevalecen de manera constante en nuestra vida y a lo largo del día.

  • Hormonas de la felicidad

Serotonina.- La serotonina es la responsable de ese sentimiento de felicidad intensa. Cuando sus niveles son altos te sientes positivo, seguro, flexible y relajado; por el contrario cuando los niveles son bajos tiendes a volverte negativo, obsesivo, preocupado e irritable.

Endorfinas.- Las endorfinas se liberan al hacer ejercicio, por ejemplo. Esto ocasiona pensamientos agradables y una sensación de bienestar general; cuando no existen suficientes de estas hormonas en el cuerpo puedes volverte muy sensible y tender a la tristeza y la depresión.

  • Hormonas del estrés

Hormonas como el cortisol y la adrenalina se liberan como respuesta al estrés, suprimiendo el sistema inmunológico y ocasionando daños severos al organismo como envejecimiento celular. Algunas emociones asociadas a esta situación son el rencor, el enojo, el resentimiento y la resistencia, mismas que son responsables por situaciones de depresión, desesperación y desánimo.

  • Elige tu farmacia interna

Hay quienes afirman que el cuerpo humano está diseñado para crear todas las sustancias bioquímicas que la industria farmacéutica ya produce. Sin embargo para que sea posible esto, es necesario neutralizar a las emociones negativas con positivas el mayor tiempo posible.

Una forma de contrarrestar las hormonas del estrés para producir las de la felicidad es cultivando sentimientos de serenidad, sabiduría, amor y alegría a través de actitudes de aprecio, amistad y ánimo. Y, aunque lograr esto requiere de mucha disciplina mental, la buena noticia es que es perfectamente posible tal y como lo demuestran diversos estudios realizados con monjes budistas.

Fuente: Libro “Feliz porque sí” de Marci Shimoff

Imagen: flickr


Escribe un comentario