Las consecuencias de la primavera y del otoño sobre la salud

 Resfriado

Según los médicos, las crisis de apendicitis aguda anuncian la llegada de la primavera. Lo mismo ocurre para las enfermedades cardiovasculares. Se observa efectivamente, que el infarto de miocardio es más frecuente durante esta estación. Por otro lado, la primavera tiene influencias nefastas sobre el conjunto de las enfermedades mentales. Por desgracia, también es el periodo del año en el que se registra un mayor número de suicidios.

Por otro lado, el otoño favorece la depresión nerviosa. Se constata una fase depresiva más profunda en los enfermos cada vez que el barómetro indica una fuerte bajada de la presión.

Las afecciones virales como la gripe, el herpes, la hepatitis A se observan en cualquier estación del año. Esto también es válido para las afecciones reumáticas, y las broncopulmonares. Estas enfermedades suelen estar relacionadas con el paso de masas de aire frío y húmedo. Sin embargo, durante el invierno, los casos son más abundantes, concretamente entre mediados de enero y mediados de febrero.

En definitiva, para limitar las influencias negativas de estas variaciones climáticas sobre la salud, basta con tomar algunas medidas muy sencillas: un tiempo de sueño suficiente, la práctica de algún tipo de ejercicio físico al aire libre, la eliminación de neuroexcitantes (tabaco, alcohol). De hecho, la vulnerabilidad a las variaciones climáticas supone una predisposición, y un terreno propicio.

Más información – Las influencias de las variaciones climáticas sobre la salud


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