Las bebidas isotónicas

 Bebidas isotónicas

Las bebidas son isotónicas cuando su concentración es idéntica a la del medio interno (plasma sanguíneo). Se llama hipotónica cuando su concentración es inferior a la del medio interno, e hipertónica cuando su concentración es superior.

El agua pura es una bebida hipotónica. El zumo de frutas es una bebida hipertónica. De esta forma, mezclando un poco de agua pura con zumo de frutas puro, obtenemos una bebida isotónica. Pero la receta más básica consiste en el agua pura, a la que se le añade algo de azúcar (25 g de glucosa por cada 500 ml) y un pellizco de sal (1g por cada 500 ml).

Todos los preparados que se venden en comercios (polvos energéticos) están concebidos para producir bebidas isotónicas. Las especificidades de los ingredientes (glúcidos, sales minerales, antioxidantes…) permiten diferenciarlos entre ellos. Igualmente, ajustando simplemente su concentrado, una misma preparación energética puede producir una bebida isotónica, hipotónica, o hipertónica.

Cuando la bebida es isotónica, se favorece la asimilación del conjunto de sus constituyentes, concretamente el agua, los glúcidos (azúcares) y las sales minerales. La hidratación es pues mejor a partir de una bebida isotónica, así como la recarga en azúcares y sales minerales del organismo. También se reducen los riesgos de hipoglucemia, porque la asimilación de glúcidos es óptima con relación a una bebida hipotónica o hipertónica.

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Nutrición

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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