Las bebidas fermentadas

 Vino

El vino y el cava proceden de la fermentación alcohólica de la uva. Este procedimiento transforma los glúcidos en alcohol gracias a la acción de ciertas levaduras. En función del origen de la uva, del terreno en el que ha sido cultivada, y de la duración de la fermentación, se obtendrán vinos diferentes.

De esta forma pueden tener más o menos taninos, sustancias responsables del color y aspereza del vino. Sin embargo, el grado de alcohol de los vinos es, en su conjunto, similar de un caldo a otro. En España, los vinos suelen tener entre 10 y 12º de alcohol. Destaquemos que en términos de energía, medio litro de vino con 10º de alcohol aporta tantas calorías como 16 trozos de azúcar o media barra de pan.

La fermentación alcohólica de las manzanas produce la sidra. Esta sidra es más o meno dulce, en función de los gustos, para hacer una sidra suave (de 3 a 5º) o seca (de 5 a 6º).

La cerveza procede de la fermentación alcohólica de cereales germinados como el trigo o la cebada. En cuanto a la malta, es el nombre de la cebada germinada. La cantidad de alcohol de las cervezas puede varias entre los 3 y 8º.

Además del azúcar y del alcohol, las bebidas fermentadas contienen minerales y algunas vitaminas en cantidades variables, concretamente el grupo B.

Más información – Los nueve beneficios del vino tinto


Categorías

Nutrición

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

Escribe un comentario