La pérdida de peso involuntaria

 Pérdida de peso

No se trata aquí de una pérdida de peso como consecuencia de un régimen adelgazante ni de una anorexia mental. La pérdida de peso involuntaria no provocada representa una pérdida de un 10% a 15% del peso inicial. Esto corresponde, por ejemplo, a una pérdida de 5 a 8 kilos en un sujeto que pesa 55 kg al comienzo, o de 7 a 10 kg en una persona que pesa inicialmente 70 kg.

En caso de enfermedad, la pérdida de peso viene generalmente acompañada de signos o de síntomas tales como la pérdida de apetito, fatiga, presencia de sangres en las heces, dificultades para tragar, dolores abdominales, etc.

No conviene diferir el momento de acudir a un médico, no sea que la enfermedad se haga incurable. La causa puede ser benigna o maligna. En caso de enfermedad grave, como el cáncer, un diagnóstico y un tratamiento precoz aumentan las posibilidades de curación.

Conviene prever períodos de descanso y de relajación. Hay que tomarse el tiempo suficiente para nutrirse de forma conveniente. Evitar el aislamiento. Evitar el fumar. Si conseguís dejar de fumar, se pueden prevenir varias enfermedades y tipos de cáncer que suelen acompañar la pérdida de peso. En período de estrés intenso, evitar sobretodo fumar y beber café en vez de comer.

Limitar el consumo de alcohol. Incluso si un aperitivo abre el apetito, un gran consumo de alcohol os cortará el apetito. No os olvidéis sobretodo de hidrataros bien si la pérdida de peso se acompaña de una diarrea aguda.

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