La leche y la hipertensión

Leche

La transformación, la pasterización, la homogeneización, etc., desnaturalizan muchos componentes de la leche. Desgraciadamente esto tiene unas consecuencias muy poco beneficiosas para la salud. Es como si tomáramos compota en vez de manzana fresca.

Para el mundo científico, la leche transformada aporta beneficios para la salud equivalentes a los de la leche ancestral, una conclusión deducida sin comprobación porque se niegan a compararla con la leche cruda que se afirma impropia para el consumo humano. Una visión tan idílica de la leche transformada cambia la conducta con relación a las investigaciones. Veamos lo que ocurre en el caso de la hipertensión.

Varios estudios epidemiológicos demuestran que las personas afectadas por hipertensión consumen menos leche. A primera vista, esto acredita la hipótesis del efecto positivo de la leche para proteger de la hipertensión.

No obstante, basta con escudriñar los mismos análisis de síntesis sobre este tema para comprobar que no existe ningún estudio que demuestre que un gran consumo de leche pueda corregir la tensión arterial de personas afectadas por una hipertensión.

Después de más de 35 años de investigaciones intensivas sobre esta hipótesis, no se ha podido demostrar todavía a través de ningún estudio, que la leche pueda corregir la hipertensión.


Categorías

Nutrición

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

Escribe un comentario