La fase de estabilización después del régimen

 Regimen

Un régimen es una auténtica inversión. No forzosamente desde el punto de vista financiero, pero implica comprometer totalmente la persona en un nuevo proceso de vida. Hay que estar disponible físicamente (para moverse más) y adoptar un estado de espíritu positivo (hago esto por mi bien).

En resumen, psíquicamente ocurren cosas, mientras que físicamente se pierde peso. Para el cuerpo y el espíritu, esto tiene sus consecuencias. Ambos deben aprender a funcionar con los cambios físicos y fisiológicos que acompañan un régimen. Si embargo, esto puede llevar su tiempo. De ahí el interés por no descuidar esa fase crucial del régimen que es la estabilización.

Durante algunas semanas, se retoma una alimentación más equilibrada, donde los extras, a pesar de estar controlados, están permitidos. También se aprende a llevar un equilibrio alimenticio como si fuera un reflejo natural, con el fin de que el fruto de los esfuerzos perdure a largo plazo. Y es que este es el defecto de todos esos regímenes que prometen haceros perder mucho peso en poco tiempo.

En realidad, se puede perder peso, pero se recupera rápidamente porque el cuerpo no ha tenido tiempo de hacerse con las restricciones, y que termina vengándose al almacenar el máximo de grasas.


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Nutrición

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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