La dietética del esfuerzo – II

 Pareja haciendo footing

La última comida antes de la competición se debe tomar tres horas antes. Si se come demasiado tarde, tenemos el riesgo de que el flujo cardíaco utilizado dé prioridad al aparato digestivo y no a los músculos.

La última comida elimina al máximo los lípidos y prioriza los azúcares lentos (pan, féculas). Si una última comida adaptada no es posible realizarla, se puede consumir entre 25 y 50 gramos de glúcidos en forma de barrita.

Entre esta comida y el comienzo del calentamiento, la ración de espera debe contener entre 125 y 250 ml de agua natural o azucarada cada media hora. No se debe comer nada en el último momento, con el fin de que las tasas de glucosa en sangre y de insulina sean normales.

La ración de esfuerzo es variable en función del deporte que se realice. Esto nos permite garantizar el reemplazo de las reservas hídricas y glucídicas.

Se debe beber con frecuencia: de uno a dos vasos de agua cada media hora, y conservar un aporte glucídico entre los 25 y 60 gramos por hora: frutos secos, pasta de frutas. Este aporte puede estar asociado a la bebida (para aquellos esfuerzos que superen más de una hora).

Más información – La dietética del esfuerzo -I


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