La dieta contra las inflamaciones

image Los procesos inflamatorios son característicos en las enfermedades crónicas que afectan a millones de personas, teniendo una relación estrecha con la edad, por manifestarse generalmente sobre adultos mayores, pero la vida actual basada en el estrés diario, la mala alimentación y los desequilibrios medio ambientales, están logrando que ganen terreno en franjas más jóvenes de la población.

Muchos problemas de salud están vinculados a la inflamación crónica causada por un sistema inmune demasiado activo y la dieta juega un papel fundamental para su regulación, a través de la incorporación en la misma de alimentos específicos que actúan como anti-inflamatorios naturales.

Entre ellos se incluyen el pescado graso, la granada y el jengibre, cuyas propiedades tienden a calmar el sistema inmune evitando así un grupo de patologías, tanto a modo preventivo, como favoreciendo el alivio en problemas ya instalados.

Hasta hace poco, los científicos no estaban seguros del papel que jugaba la dieta en la prevención de las enfermedades inflamatorias, pero la evidencia emergente de los últimos estudios realizados sobre los efectos de la nutrición sobre la salud, sugieren que las dietas juegan un rol fundamental, para el tratamiento de un gran numero de patologías y particularmente las de carácter inflamatorio.


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