La depresión, un factor desestabilizante del peso corporal

image La depresión se ha instalado en la vida moderna, alcanzando o afectando nuestra salud en diversas formas, ya que la sociedad actual se ocupa de afianzarla a través de modelos estéticos a seguir y aquellos que no los consiguen, simplemente se deprimen, siendo este un solo aspecto, ya que también se extiende a logros económicos, frustraciones laborales, relaciones personales, etc.

Una frase típica actual es ¿Estoy deprimida-o?, porque he aumentado de peso y mi ropa no se ajusta o no he aumentado de peso y mi ropa no se ajusta, dos caras de una misma moneda, cuyo desenlace siempre es negativo, para el que atraviesa por esta situación.

La depresión gravita sobre los excesos, ya que se busca en ellos una válvula de escape a los problemas cotidianos, siendo el más común volcarse a la comida o alimentos erróneos, que van a generar en el proceso un desequilibrio emocional mayor, encontrándonos en los orígenes de la obesidad, basada en el estrés depresivo.

Los síntomas pueden ser bastante graves como: el insomnio, cansancio extremo, desesperanza, el aumento de peso, pérdida de peso, la falta de una respuesta emocional a los estímulos y cambios de humor.

Por lo tanto se trata de un desequilibrio químico en el cerebro, con motivaciones diferentes, que deben ser tratadas solo por un profesional idóneo, cuando llega a nuestra vida previniendo así sus graves consecuencias.


Escribe un comentario