La ansiedad, causas y prevención

Prevenir la ansiedad

Solemos decir que la ansiedad es un desarreglo psicológico antes que físico. Sin embargo, la ansiedad también es una enfermedad física con síntomas muy claros que se manifiestan en nuestro cuerpo. ¿Cuáles son los signos de la ansiedad? La ansiedad se puede manifestar en síntomas cardiacos, taquicardia, dolor en el pecho, o sentir que el corazón late con fuerza.

El tubo digestivo también reacciona ante la ansiedad: dificultades a la hora de ir al servicio, sensación de tener un nudo en la garganta, dolores epigástricos, desarreglos en el tránsito intestinal. En el plano respiratorio, se pueden observar dificultades para respirar, una sensación de ahogo, hiperventilación.

También suelen aparecer signos neurálgicos como los vértigos, dolor de cabeza, dificultades en el sueño, dificultad en la concentración, problemas de memoria, sensación de irrealidad. Pero, por lo general la ansiedad se manifiesta en signos más generales como sudoración y sensación de calor repentino.

Si el sentimiento de ansiedad afecta al cuerpo, la inversa también es cierta. El cuerpo puede funcionar de tal manera que provoque el sentimiento de ansiedad. Este es el caso de la hiperventilación. Si alguien respira de manera demasiado amplia y rápida, esta respiración puede desencadenar una alcalosis, es decir que la sangre se hace menos ácida.

Entonces nace un sentimiento de pánico, debido a estos cambios químicos de la sangre, que el cerebro soporta mal. En este caso, cuando sufrimos una crisis de pánico, debemos obligar a la persona afectada que respire más lentamente, que lo haga con el vientre, hasta que vuelva a recuperar una tasa normal de acidez en sangre.

Un buen método para conseguir esto es que el paciente respire unos minutos con una bolsa de papel o de plástico en la cabeza, pero siempre estando acompañado. Después habrá que tratar la ansiedad con mayor atención. Como vemos es una cuestión de salud y de belleza general de nuestro organismo.

Cuando la ansiedad se inscribe en una serie de acontecimientos de vida que son complicados, o dentro de una historia personal difícil, deberíamos someternos a una psicoterapia. Esta tendrá que adaptarse al tipo de ansiedad que sufrimos. Los medicamentos nos pueden ayudar, pero nunca deben ser una solución a largo plazo.

Cuando la ansiedad se hace extrema, surge la crisis de pánico, y entonces un ansiolítico puede parar la crisis, a pesar de no curar la causa profunda. En estado de ansiedad es bueno aplicar métodos más naturales, como complemento: relajación, sofrología, hipnosis, meditación, yoga, etc.

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Salud

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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