Huesos fuertes en la infancia

Leche durante la infancia

La osteoporosis (que significa “hueso poroso”), se define como una enfermedad progresiva y silenciosa caracterizada “por una disminución en la densidad y la calidad de los huesos”, lo que generalmente termina en fracturas y traumatismos severos.

No obstante, este padecimiento no es sólo de interés para los médicos geriátricos, sino también para los pediatras pues es en la infancia donde debe reforzarse el sistema óseo para de esa forma evitar los problemas durante la vejez.

Al final de la adolescencia los individuos adquieren casi el 90% de su masa ósea definitiva; garantizar las mejores condiciones de salud y nutrición al bebé desde la etapa intrauterina y, a lo largo de toda la infancia, es de vital importancia.

Para obtener un sistema óseo fuerte se recomiendan 3 aspectos principalmente:

Calcio.- La dosis de ingesta diaria de calcio varía dependiendo de la edad: para niños entre 7 y 9 años se aconsejan 700 miligramos, mientras que para los adolescentes entre 10 y 18 años se sugieren 1300 miligramos. Esto se puede lograr con una buena alimentación todos los días.

Vitamina D.- Esta vitamina –indispensable para la absorción de calcio y el crecimiento de los huesos-, no se encuentra presente en altas dosis en los alimentos, por lo que es necesario obtenerla del Sol. Para esto se recomienda exponerse diariamente a los rayos del Sol durante 30 minutos, de preferencia antes del mediodía o después de las 15:00 horas.

Ejercicio.- En general los niños y adolescentes que realizan más ejercicio tienen huesos más fuertes y presentan mayor calcio en éstos junto con una densidad ósea mucho mayor. Para lograr esto es ideal realizar dos horas de actividad física al día (se puede tomar en cuenta cualquier juego activo).

Fuente: Reforma. Salud y Bienestar

Imagen: flickr


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