Hepatitis y sus tipos

Jeringas y drogas

La hepatitis es una inflamación del hígado que puede deberse a diversas causas, siendo el virus la más común de ellas. El problema radica en que este tipo de infección en muchas ocasiones no genera síntomas, por lo cual su detección puede ser muy tardía.

Existen 5 tipos de hepatitis virales, los cuales pueden presentarse de manera crónica y en los que el paciente puede ser portador durante 20 ó 30 años sin saberlo. La mejor solución es vacunarse contra la hepatitis A y B y detectar oportunamente los tipos B y C.

  • Tipos de hepatitis

Hepatitis A.- Se transmite por contacto con heces fecales y no necesita tratamiento pues se cura sola; los síntomas son dolor abdominal, náuseas, vómito e ictericia. Puede prevenirse hirviendo el agua, desinfectando los alimentos y lavándose las manos antes de comer y después de ir al baño.

Hepatitis B.- Se transmite por vía parenteral (contacto sexual, transfusiones sanguíneas, drogas intravenosas, contacto con rastrillos, tatuajes y de madre a hijo durante el parto); su detección es muy difícil y puede desembocar en cirrosis o cáncer. La mejor prevención es la vacuna contra el VHS.

Hepatitis C.- Al igual que la B, su transmisión es por vía parenteral, pero es de las pocas infecciones virales que puede ser curada con tratamiento si se detecta a tiempo.

Hepatitis D.- De igual forma se transmite por contacto sexual, por transfusiones sanguíneas y por uso de drogas intravenosas. La vacuna contra la hepatitis B también elimina a la D -de ahí la importancia de esta vacuna-.

Hepatitis E.- Como en la hepatitis A, la transmisión es a partir de alimentos y agua contaminados con heces. Aunque la mortalidad es baja, en mujeres embarazadas resulta peligroso pues la mortalidad aumenta de un 15 a 25%, además de afectar al bebé al nacer.

Fuente: Reforma. Salud y Bienestar

Imagen: flickr


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