Haz dieta en tu trabajo

Dieta en la oficina

Si te encuentras en la oficina gran parte de tu tiempo, puede resultarte más difícil tener control sobre tus comidas o resistir la tentación de un refrigerio cuando te encuentras bajo mucha presión, pues a veces hay opciones limitadas de alimentos para elegir en un ambiente laboral.

Por eso aquí te damos algunos consejos para que no sabotees tu dieta aún en tu horario de oficina:

  1. En vez de comer alimentos poco nutritivos de la máquina expendedora una o dos veces al día, procura llevar 3 ó 4, que te permitan comer cada 2 ó 3 horas, pero que sean ricos en fibra y bajos en calorías. Algunos ejemplos: manzanas con mantequilla de cacahuate, yogur bajo en grasa con fruta y avena o barras de sabores con fibra.
  2. Si un día no pudiste llevar los bocadillos desde tu casa, ten en mente las opciones más sanas que haya en tu cafetería para que elijas con conciencia y no cedas a la tentación del primer antojo que se cruce en tu camino.
  3. Crea también tu propia máquina expendedora permanente en alguno de tus cajones para aquellos días que no vas preparada con productos bajos en calorías para poder acudir a ellos en lugar de ingerir rosquillas o frituras.

Consejo: Siempre ten una botella de agua a la mano para calmar tu hambre.

Por último, puede ser que al llegar a tu casa después de la larga jornada laboral –y de haberte portado tan bien-, desees premiarte con una comida más apetecible para relajarte y recargarte de energía; no caigas en la tentación.

Bebe un vaso de agua o tómate una taza de té y distráete con otra actividad como ver alguna película o leer un libro, o simplemente puedes irte temprano a la cama lo que te ayudará a despertarte más descansada y llena de energía para enfrentar un nuevo día de trabajo.

Fuente: Revista Weight Watchers

Imagen: flickr


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