Harinas: tipos y beneficios

Tipos de harinas y panes

La harina, definida como el polvo que resulta de la molienda del trigo o de otras semillas, es considerada como uno de los productos alimenticios más básicos de la humanidad ya que, además de ofrecer grandes beneficios, también aporta una gran variedad de posibilidades gastronómicas.

Los cereales más utilizados para la panificación son el trigo, el centeno y la espelta (un cereal híbrido del trigo); no obstante también se usan otras variedades como la del mezquite y hasta la del garbanzo. Cada una de estas variedades de harina ofrece beneficios nutrimentales adicionales; a continuación algunos ejemplos de estas harinas y sus propiedades:

Harinas con gluten

  1. Integral.- Elaborada con granos molidos enteros, este tipo de harina aporta un mayor contenido de nutrientes pues incluye tanto las cáscaras internas como las externas del grano.
  2. Centeno.- Los panes preparados a partir de esta harina presentan un sabor fuerte y amargo, ideal para acompañarse con frutos secos y nueces, y para combinarse con semillas de hinojo o de anís.
  3. Espelta.- Los panes resultantes son de color blanco, sabor dulce y textura ligeramente arenosa; este cereal se utilizaba en la antigüedad para preparar cerveza y cuscús (un plato tradicional árabe).

Harinas libres de gluten

  1. Maíz.- La harina de maíz puede ser preparada a partir de granos de maíz ya sea blanco o amarillo, lo que brinda un color y un sabor intenso.
  2. Amaranto.- Elaborada con granos de amaranto, esta harina es rica en proteínas y se emplea para preparar panes y galletas.
  3. Mezquite.- Esta harina se hace a partir de las vainas tostadas y molidas de los árboles de mezquite; presenta un aroma y sabor dulce que se aprovecha en panes y galletas -los cuales además presentan una vida útil de hasta 12 días-.

Fuente: Reforma. Buena Mesa

Imagen: flickr


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