Hábitos poco saludables y sus malos efectos

Determinados alimentos nos abren la puerta a los hábitos poco saludables. Aprender a ser más astutos y caer en la tentación de descarrilar su dieta es el objetivo.

De la misma manera que algunos medicamentos se vuelven adictivos y generan situaciones aun más complejas, una debilidad por ciertos alimentos puede abrir la puerta a una avalancha de malas opciones para comer. Algunos alimentos son como las drogas. Desde el punto de vista de su cerebro, no hay ninguna diferencia.

Estos alimentos hace que usted se sienta fuera de control, incluso físicamente incapaz de dejarlos, en parte debido a su efecto adictivo en su mente y cuerpo, de acuerdo con una investigación reciente. Pero la rehabilitación es probablemente más fácil de lo que piensas.

La mayoría de nosotros comemos para mucho más que simplemente sobrevivir. Simplemente mirando o pensando en una comida una parte de nuestro cerebro se activa, es la misma zona estimulada por las drogas y el alcohol, lo que desencadena la liberación de la dopamina, una sustancia química para sentirse bien.

Y una vez que has dado el primer bocado, ten cuidado. Saborear la comida involucra todos los sentidos. El sistema nervioso responde secretando la insulina (que reduce la glucosa en sangre) y relaja los músculos del estómago, que te hace sentir como que necesitas comer más para estar satisfecho.

Hay una razón porque esto ocurre casi exclusivamente con los alimentos grasos y azucarados, y no, por ejemplo, con la lechuga. Las grasas saturadas en los alimentos como el tocino y el queso ponen en peligro la capacidad normal de su cerebro para regular el apetito y los antojos, por lo que no se dan cuenta de que está lleno hasta que esté completamente relleno.

Ese efecto sobre el apetito puede durar hasta tres días, la cantidad de tiempo que se tarda en eliminar las grasas de su sistema. Así que una indulgencia poco saludable puede llegar a desencadenar una recaída importante.

Añadir el azúcar a la grasa en los alimentos es doblemente perjudicial. Alimentos altos en azúcar aumentar sus niveles de grelina, una hormona que estimula el apetito y los antojos.

El cerebro responde a tanto al azúcar como a las grasas mediante la liberación de endorfinas. Químicamente, los compuestos para sentirse bien son similares a la morfina y puede tener un impacto biológico similar a una inyección de heroína.


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Nutrición, Salud

Lorena

Natural de Argentina, naci en abril de 1975. Estudie progrmación web, diseño gráfico y trabajo actualmente como editora de una red de blogs. Me... Ver perfil ›

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