Gastrobotánica: una cocina verde y orgánica

Cocina orgánica

Regresar a nuestras raíces es la tendencia actual en el mundo de la gastronomía a nivel internacional; descartar alimentos procesados y optar por ingredientes más naturales parece ser la norma de varios chefs alrededor del globo.

No obstante no hay que confundir este tipo de cocina con la vegetariana o la vegana pues los platillos también incluyen todo tipo de carnes, siempre y cuando haya sido obtenidas a través de métodos sustentables y amigables con el planeta y el propio animal.

Entre las características generales de esta cocina se encuentran las siguientes:

Alimentos orgánicos.- Desde el cultivo hasta la venta y pasando por la cosecha y el manejo de los alimentos, se prefiere aquellos que no utilicen sustancias químicas como fertilizantes e insecticidas y que no inyecten hormonas y antibióticos al ganado.

Productos locales.- En afán de aprovechar lo que se encuentra a la mano y de evitar el uso de alimentos importados (que contribuyen a la contaminación global por el transporte de largas distancias), los ingredientes autóctonos están cobrando impulso.

Preparaciones sencillas.- Se habla de platos elaborados únicamente con 2 ó 3 ingredientes para apreciar de mejor manera el sabor, el aroma y la textura de cada componente y facilitar la preparación de los alimentos.

Rescatar ingredientes perdidos.- Esta es la esencia de la gastrobótanica pues se trata de “investigar nuevas especies, rescatar variedades olvidadas y estudiar raíces, hojas, tallos, flores y semillas para su aplicación culinaria”.

Para esto último se hacen recorridos de campo para identificar posibilidades nuevas, se categorizan como especies comestibles y se obtiene la certificación de un organismo internacional como producto alimenticio; a partir de aquí el chef experimenta con otros ingredientes y combinaciones para crear recetas y platillos nuevos.

Fuente: Reforma. Buena Mesa

Imagen: flickr


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