Gases: por qué aparecen y cómo prevenirlos

Gases

Los gases tienen fama de aparecer en el peor momento: trabajo, reuniones sociales…

El desarrollo de gases en el aparato digestivo es una de la repercusiones más molestas que puede tener sobre nuestro organismo la ingesta de alimentos. Aunque hay personas más propensas que otras a padecerlos, ninguno estamos a salvo de ellos.

Con fama de aparecer en el momento más inoportuno y tenernos prisioneros durante horas, provocando eructos y flatulencias, los gases tienen poderosos aliados en ciertos alimentos que hoy repasaremos. También indicaremos algunas soluciones bastante efectivas para prevenirlos.

Comencemos, por tanto, por las comidas que producen gases, cuyo consumo deberían controlar aquellas personas propensas a padecerlos de forma más aguda. Son las siguientes: lácteos, bebidas gaseosas, grasas, vegetales, legumbres y cereales.

Todos los productos lácteos y gaseosos producen gases en mayor o menor medida, pero dentro de los cuatro grandes grupos restantes, no todos los alimentos lo hacen, sino que serían sólo los siguientes: carnes, frituras, bollería, salsas, brócoli, col de Bruselas, repollo, coliflor, maíz, pepino, haba, cebolla, rábano, nabo, alubia, lenteja, soja, uva pasa y ciruela pasa.

Como posibles soluciones naturales –si se sufren de forma fuerte y continuada es aconsejable ver a un especialista– destacan las siguientes: ingerir los alimentos de forma pausada, no hacer grandes esfuerzos justo después de comer, tomar productos lácteos sin lactosa, no fumar y minimizar el consumo de alcohol y bebidas gaseosas.

Más información – Las consecuencias de comer rápido


Escribe un comentario