Formas de detener un ataque de pánico

Nauseas

Los ataques de pánico son algo que sólo las personas que lo han sufrido saben cuán doloroso puede llegar a ser, pero para hacernos una pequeña idea, señalar que a menudo incluyen sudoración y una aceleracion del ritmo cardíaco tal que puede convencer a las personas de estar sufriendo un ataque al corazón. Sin embargo, son muchos los que coinciden en que lo peor es la sensación de absoluto terror.

Por suerte existen técnicas que nos ayudan a calmarnos durante un ataque de pánico, como respirar profundamente. Una respiración lenta y de tipo abdominal tiene el poder de devolvernos el control de nuestro sistema nervioso. Lo mismo sucede cuando nos echamos agua fría en la cara, una acción también muy sencilla que contribuye a reducir el ritmo cardíaco y sacarnos de ese túnel sin salida en que se convierte nuestra mente.

Darse un masaje en el cuero cabelludo reduce los niveles de cortisol y aumenta los de serotonina y dopamina. Además, mejoran la circulación del cerebro y reducen la tensión muscular en el cuello y la parte posterior de la cabeza, razón por la que tocarse gentilmente esta parte del cuerpo (si es utilizando un poco de aceite esencial, mejor) es particularmente beneficioso para combatir los ataques de pánico.

Agitar todo el cuerpo puede tener beneficios neurológicos. Esta técnica es una manera instantánea de calmarse para muchas personas durante un ataque de pánico. ¿Quieres probarla? Muévete de manera primitiva, como si quisieras sacudirte todo el miedo que se ha ido pegando a tu cuerpo.

A pesar de que es un gesto aparentemente insignificante, comer chocolate negro puede liberarnos del pánico durante un ataque de esta clase. Esto se debe a su riqueza en magnesio, un mineral con propiedades calmantes, triptófano, un aminoácido que funciona como precursor de la serotonina, y teobromina, otro compuesto que eleva el estado de ánimo.


Escribe un comentario