Fatiga y las enfermedades que enmascara

Fatiga

El sentir fatiga –falta de energía para realizar actividades diarias– por lo general no es algo normal, a menos que exista una causa obvia como una larga jornada de trabajo, de ejercicio o pasar una mala noche. Sin embargo si no hay una causa evidente, no se debe tomar a la ligera este síntoma aparentemente inofensivo.

Por esto, si la persona amanece fatigada cuando sólo ha realizado las tareas normales, es conveniente observar con mucho cuidado esta situación. Cuando se encuentra relacionada a algún padecimiento, el cansancio se presenta usualmente durante las primeras 4 horas del día, por lo que actividades sencillas como bañarse y preparar el desayuno se vuelven arduas.

Hay que aclarar, no obstante, que sólo hay que alarmarse si esta situación persiste durante varios días o si ya no se disfruta de las actividades cotidianas. Cuando esto sucede –una falta de bienestar general-, entonces sí es necesario acudir al médico.

Algunas enfermedades iniciales relacionadas con la fatiga son infecciones de vías respiratorias, digestivas y urinarias. A partir de aquí puede ceder la fatiga, pero comenzar otros síntomas como la fiebre.

Otras enfermedades posibles son: la diabetes y la obesidad –debido a la alteración del metabolismo de la glucosa-, y la insuficiencia hepática y la cirrosis –como consecuencia de la mala capacidad del hígado para responder a las funciones normales del paciente-.

Enfermedades serias como el cáncer y enfermedades psiquiátricas como la ansiedad y la depresión también pueden expresarse inicialmente mediante la fatiga.

Por último, otra clasificación corresponde a las enfermedades inflamatorias –como la artritis y el lupus– y las no inflamatorias –como la fibromialgia y el síndrome de la fatiga crónica-. Ésta última es difícil de diagnosticar, sin embargo con ayuda de otros síntomas bien definidos sí es posible.

Fuente: Reforma Salud

Imagen: flickr


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