El salvado de avena, pero con moderación

 Cereales

Evidentemente, para beneficiarse al máximo de las fibras contenidas en la avena, conviene dar prioridad a las formas de avena no refinadas, como el salvado o los copos de avena integrales.

Cuidado en todo caso con no consumirlos todos los días en grandes cantidades. El salvado de avena se debe alternar, añadiendo una cucharada de salvado a los cereales del desayuno con otra cucharada en la ensalada o en un plato de pasta, o en el yogur. El salvado de avena se debe evitar en los niños con menos de 5 años, para evitar problemas de digestión.

Sin embargo, los copos de avena, incluso los integrales, no suelen plantear este tipo de problemas.

Estos limitan los ácidos grasos saturados (mantequilla, charcutería…), en beneficio de los ácidos grasos mono o poliinsaturados (aceites vegetales esencialmente), aumento de omega 3 (pescado), frutas, verduras, cereales integrales.

Combatir el colesterol pasa también por la pérdida de peso y por la práctica regular de algún tipo de actividad física.

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