El primer año de vida y su importancia

Recién nacido

Los primeros 12 meses de vida de un bebé marcarán fuertemente su aspecto emocional aún incluso de adulto. Por esto, no sólo es importante proveerle de alimento y cuidados físicos, también es esencial el brindarle seguridad a través del contacto constante y directo.

Antes se pensaba que los bebés pequeños no se daban cuenta de lo que sucedía a su alrededor, sin embargo numerosos estudios han confirmado que desde que nace el niño éste comienza a absorber todo su mundo inmediato.

La madre –o quien quiera que sea la figura materna- debe aprender a “leer” las necesidades de su bebé y a interpretar su llanto pues puede obedecer a varias causas (como miedo, estrés, hambre o simplemente sed), y de esta forma calmar de la mejor manera la “petición” de su hijo.

El objetivo es ofrecer estabilidad al bebé para que su sistema emocional pueda regularse con facilidad, es decir, que después del llanto y de la emoción negativa, pueda regresar lo más pronto posible a una sensación de tranquilidad y bienestar.

  • Madres que trabajan

Aunque la madre no pueda estar con su bebé todo el tiempo, esto en realidad no afecta siempre y cuando el tiempo que sí lo esté sea de calidad y buenos cuidados. No obstante es conveniente que actividades como darle de comer, bañarlo, acostarlo y despertarlo siempre sean provistas por la madre.

Lo mejor en estos casos es obtener un empleo de medio tiempo para que la madre aún pueda pasar el suficiente tiempo con su hijo y así llegar a conocerle a fondo, proveer todos los cuidados necesarios y establecer un lazo afectivo sólido y duradero –lo que se verá reflejado durante el resto de la vida del infante-.

Fuente: Reforma. Bebés y Vida en familia

Imagen: flickr


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