El hábitat y la salud

image El lugar donde habitamos tiene una influencia directa sobre nuestra salud, así lo comprendieron las culturas antiguas, como el Feng Shui, o arte chino que busca la armonía de la vida con el entorno que la rodea, basados en un conocimiento milenario, que tiene como objetivo final, la salud.

Pero también en occidente a través de la Geobilogia, que comparte los conocimientos del Feng Shui, sumándoles estudios científicos, establece postulados sobre la influencia del hábitat en la salud humana, teniendo en cuenta un conjunto de factores causantes de enfermedades.

En la actualidad la arquitectura hace lugar a estos conocimientos, basados en estudios concretos, que unifican la antigüedad con la actualidad y nos enseñan a tomar recaudos para prevenir la enfermedad, desde la armonización del hábitat.

Por lo tanto la armonización de nuestro entorno, tanto laboral, como el de nuestro hogar, influye sobre nuestros estados de animo y estos van a definir un estilo de vida saludable o no, por lo cual aprender a equilibrar las energías que fluyen en nuestro hábitat, es la clave para encontrar en la armonía, “la salud”.

Las bases de estos sistemas de armonización se traducen en el uso de elementos específicos como los utilizados para las llamadas curas del Feng Shui (aromas, plantas, carillones, figuras, etc,), las orientaciones tanto de la construcción como del mobiliario, en función de los puntos cardinales de cuyo respeto va a depender la correcta fluidez de la energía, el conocimiento sobre la influencia nociva (radiaciones) de los aparatos electrónicos, etc.


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