El equilibrio de la flora vaginal

 Mujer en ropa interior

Como todas las cavidades abiertas del organismo, la vagina está compuesta por una flora bacteriana. La presencia de microorganismos es normal, y desempeña una actividad protectora. Pero, cuando esta flora vaginal se desequilibra, aparecen otra serie de bacterias patógenas que pueden provocar infecciones.

Desde el nacimiento, la vagina está colonizada por una flora bacteriana. Esta se parece mucho a la de la mujer adulta, por razón de las hormonas maternas que persisten algunas semanas en el organismo de la niña. Después, cuando las hormonas desaparecen, la flora se va constituyendo con gérmenes digestivos y cutáneos hasta la edad de la pubertad.

Con la aparición de los estrógenos, en el momento de pubertad, las secreciones vaginales aumentan. La flora se transforma progresivamente para convertirse en la de una mujer adulta. La flora vaginal de una mujer está compuesta principalmente por una bacteria llamada bacilo Döderlein o lactobacilo. Se pueden contar hasta 10 millones por ml.

Los lactobacilos pertenecen a la misma familia que las bacterias utilizadas en la fabricación de los yogures. Aseguran la protección de la vagina, produciendo el peróxido de hidrógeno, y el ácido láctico. Estas dos substancias impiden la proliferación de otros gérmenes patógenos. El ácido láctico permite mantener la acidez natural de la vagina, cuyo pH está comprendido entre el 3,8 y el 4,5.

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Nutrición

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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