El clavo de olor un condimento muy navideño

clavo de olor

El clavo de olor es popularmente conocido por su uso como anestésico. Es ideal para aliviar los dolores de muelas o la inflamación de encías. Además, se utiliza para darle mucho olor y sabor a nuestros platos, tanto salados como dulces.

Se utiliza en la cocina de manera diferente según la zona donde nos encontremos. Por ejemplo, en España su uso no está muy extendido. Por esta razón, consideramos que es bueno explicar por qué debemos utilizarlo más a menudo.

El clavo de olor recuerda a la época más fría y navideña del año. Muchos postres de multitud de regiones añaden este condimento para darle un gusto diferente, además, como es bien sabido es un gran analgésico y antiséptico.

Beneficios del clavo de olor

El clavo de olor es ideal como tratamiento natural ya que es un potente analgésico, antibacterial, anestésico, es un buen estimulante del organismo que desemboca en un fuerte afrodisíaco y además es un buen antiespasmódico.

Dentro de su composición encontramos el eugenol, una sustancia que permite que la sangre no se coagule por lo que a todos los que padecen enfermedades cardiovasculares, además, los odontólogos lo recomiendan después de algunas intervenciones dentales.

Además, ayuda a reducir el nivel de azúcar en sangre, por lo que recomendamos que la gente que sufre de diabetes nunca olvide este condimento y lo añada siempre que pueda a sus platos. Este clavo de olor nos ofrece minerales como el calcio o el potasio, así como manganeso, vitamina K y V y ácidos grasos.

Dentro de sus virtudes encontramos:

  • Aliviar los síntomas de la gastroenteritis o infecciones graves del sistema digestivo. Diarrea parásitos intestinales.
  • Tuberculosis
  • Cólera
  • Malaria
  • Alivia el dolor de cabeza
  • Estimula la circulación y así se evitan los pies fríos

Cómo consumir el clavo de olor

Lo encontramos de varias maneras, el clavo de olor entero, en forma de polvo o aceite. Este último si lo combinamos con miel es un buen tratamiento para aliviar las náuseas y la hinchazón estomacal. Además, podemos tomarlo como infusión hirviendo una taza de agua y añadiendo tres clavos, esto nos ayudará a reducir los gases.

Quien sufra de dolor dental puede hacerse con un frasco de aceite de olor para aplicarlo en la zona afectada con ayuda de un algodón. Así como con este aceite se puede masajear el vientre de las embarazadas para aliviar los dolores de las contracciones o bien tratar los dolores de oídos.

Estos son una serie de usos cotidianos en los que podemos emplear el clavo de olor, aunque debemos tener muy presente que si padecemos de una infección grave tanto bucal como en otra parte del cuerpo debemos acudir a nuestro médico para que nos diagnostique y nos recomiende un tratamiento adecuado a nuestras necesidades.


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Nutrición

Paü Heidemeyer

Comunicadora audiovisual que quiere continuar su carrera dentro de diferentes ámbitos. No todo es vídeo. Busco en la redacción mostrar a la gente... Ver perfil ›

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