El boniato, energía para el otoño

Boniatos

Con la llegada del otoño, la sección de frutas y verduras de nuestro supermercado abre la puerta a alimentos de temporada con interesantes ventajas. Uno de ellos es el versátil y delicioso boniato, conocido en Latinoamérica como batata, chaco, camote o papa dulce.

Energía para el otoño

El boniato aporta grandes cantidades de vitamina A, vitamina C y carotenoides. Estos y otros nutrientes presentes en este alimento, como son el potasio y la fibra, lo convierten en una fuente de energía muy a tener en cuenta de cara a las exigencias físicas que nos esperan este otoño.

De hecho, los culturistas utilizan habitualmente el boniato como carbohidrato complejo durante la preparación de las competiciones. Este tubérculo ayuda a desarrollar la masa muscular, un beneficio del que podemos sacar mucho partido en épocas de bajón físico.

Cómo introducirlo en la dieta

Aquellos de vosotros que no estéis acostumbrados a comer boniato, quizá al principio no veáis muy clara la forma de añadirlo a vuestra dieta, pero en realidad es muy sencillo. Cocinar el boniato es fácil y rápido. Sólo hay que hornearlo durante alrededor de 45 minutos y obtendremos un nutritivo almuerzo o merienda para reponer fuerzas en las largas jornadas otoñales.

Además, su forma no es lo único en que se parece a la patata. El boniato también se puede cortar en tiras y hornearlas para que acompañen la carne o el pescado de la cena como si se tratara de patatas fritas, aunque más saludables que estas. Está delicioso con cebolla picada por encima.


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