Dietas, grasas y jóvenes

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Un mayor consumo de alimentos ricos en grasas sumado a un descenso de la actividad física, puede poner en riesgo la salud de nuestros hijos, ya que según las estadísticas la obesidad está afectando a más del 20 por ciento de los niños y adolescentes, según el Departamento de Agricultura de EE.UU.

Paralelamente el número de locales de comida rápida se duplicó en los últimos años y esta situación o relación, puede desencadenar en los jóvenes un riesgo mayor de desarrollar enfermedades cardiacas y otras más graves a causa del exceso de grasa en sus dietas.

Las dietas altas en grasas que los jóvenes suelen mantener, se basan en una gran cantidad de carne, leche entera, quesos, yogur, helados, papas fritas y los alimentos fritos, teniendo en cuenta que al combinarse con el resto de la dieta diaria una sola comida rápida de hamburguesas, papas fritas y un batido, es capaz de alterar el equilibrio de las calorías en el niño.

Determinando como resultado una suma de calorías adicionales, las cuales son más de las que puede gastar y haciendo referencia a los alimentos ricos en grasas y calorías también podemos mencionar los tacos, sándwiches de galleta de desayuno, pollo frito, sándwiches de pescado, fritos de maíz y perros calientes y pasteles fritos de fruta.

El tamaño de las porciones también es determinante del exceso de grasa y la cantidad de calorías en las comidas para niños, ya que los tamaños más grandes, como por ejemplo cuando se ofrece doble carne o doble queso en sándwiches comerciales para estimular la venta de los productos, perjudica aun más la salud de los niños.

Consejo saludable: se debe tener en cuenta por ejemplo que solo una porción pequeña de papas fritas contiene 15 g de grasa y 271 calorías, en comparación con 19 g de grasa y 539 calorías en una porción grande, así las calorías en la dieta de un niño promedio provienen en un 35 por ciento de las grasas extras y de mala calidad, lo cual es alarmante para su salud inmediata y futura.


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