¿Por qué no funciona mi dieta de adelgazamiento?

Obesidad

El sobrepeso es un problema que, afortunadamente, está en manos de la persona solucionarlo en la mayoría de los casos. Para ello, es fundamental cambiar los hábitos alimentarios por unos más saludables –o llevar a cabo una dieta de adelgazamiento– y hacer algo de ejercicio.

Sin embargo, hay ocasiones en las que la persona, aun tomando las medidas que debe tomar para deshacerse de esos kilos que le sobran (dieta de adelgazamiento, ejercicio… ), no consigue alcanzar su objetivo. Se trata de una situación que puede llegar a desesperar, aunque casi siempre suele deberse a pequeños detalles de fácil solución, como los que apuntamos tras el salto.

Poca agua: Si después de algunas semanas a dieta, todavía no has perdido ningún kilo o crees que has perdido muy pocos en relación al esfuerzo que estás haciendo, es posible que se deba a que no estás tomando suficiente agua. Recordemos que beber agua aumenta el gasto metabólico y reduce la retención de líquidos.

Mal descanso: Otra de las razones habituales por las que las dietas de adelgazamiento no tienen el efecto esperado es dormir poco o mal. Descansar correctamente es fundamental para que el cuerpo asimile todo lo que hemos hecho durante el día y reponga los niveles de energía de cara al siguiente.

No tomar el desayuno: Como hemos apuntado en más de una ocasión en este blog, para adelgazar es muy importante activar el metabolismo, y la mejor forma de hacerlo es comiendo cinco veces al día, siendo el desayuno quizá la más importante de todas las comidas en este sentido.

Ejercicio poco efectivo: La causa de que tu dieta de adelgazamiento no funcione como esperabas también puede hallarse en el ejercicio. Asegúrate de practicarlo al menos tres veces por semana y de que este requiera que tu cuerpo se esfuerce, algo que notarás porque tu ritmo cardiaco se acelerará.

Más información – Los beneficios generales de practicar ejercicio


Escribe un comentario