Dieta para mejorar la capacidad de concentración

Mujer en la oficina

El cansancio, el estrés y la falta de sueño pueden mermar nuestra capacidad de concentración, algo que va a repercutir de forma muy negativa sobre nuestro trabajo y también sobre nuestra vida diaria, pudiendo, a la larga, pasarnos factura con problemas de salud. Algunas de las medidas de prevención nos llevan a la alimentación, cómo no.

Y es que a través de nuestra alimentación tenemos la posibilidad de conservar en buen estado todos nuestros órganos… también uno de los más importantes, por supuesto: el cerebro. Repasemos, por tanto, algunos consejos alimentarios para mantener nuestra capacidad de concentración a buen nivel.

Es fundamental comenzar el día con un desayuno poderoso, en el que no falten los hidratos de carbono, los cuales son el combustible que nuestro cerebro demanda para afrontar el día con una buena reserva de energía.

Una infusión de ginseng o gingko biloba en el almuerzo, dos hierbas medicinales chinas con numerosas propiedades beneficiosas para la actividad cerebral, ayudará tanto la capacidad de concentración como la memoria.

En la comida, en esta dieta para mejorar la concentración, haremos un hueco a las espinacas, quizá el vegetal más útil para nuestro cerebro, ya que que además de favorecer la concentración, impide el deterioro neuronal. Nos aporta grandes cantidades de minerales y antioxidantes.

En la cena, buscaremos los ácidos grados Omega 3 a través del pescado, los cuales ayudan a promover la actividad cerebral y a prevenir enfermedades como la demencia senil y los derrames. Comer salmón, atún o arenque, dos veces por semana para cenar, es tremendamente beneficioso para nuestra concentración.


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