Diabetes, la pista del magnesio

Manzana y fonendoscopio

Desde hace unos quince años, los estudios científicos relacionan el magnesio con la diabetes. El magnesio contribuye en el organismo a un uso correcto de la glucosa y a la acción de la insulina. Existen suficientes indicios para afirmar que un buen aporte de magnesio participa en la prevención de la diabetes de tipo 2.

El diabético se caracteriza por unos glicemios (tasa de glucosa o azúcar en sangre) demasiado elevados, en ayunas y durante el día, con relación a un desarreglo de la insulina.

Tras el consumo de glúcidos (en forma de pan, féculas, fruta, repostería…) la glicemia aumenta obligatoriamente. Pero, cuando no se es diabético, vuelve a su estado normal gracias a la acción de la insulina. Esta hormona fabricada por el páncreas permite a los glúcidos penetrar en las células donde le servirán de carburante.

Cuando tenemos a un diabético de tipo 1 (menos del 10% de los diabéticos), los glicemios no bajan porque el páncreas no secreta prácticamente nada de insulina, y se cura con inyecciones de insulina.

Cuando tenemos a un diabético de tipo 2 (lo más frecuente), el páncreas produce algo de insulina, pero es insuficiente. En las células, el magnesio interactúa con los glúcidos y la insulina. Por eso es esencial en la acción de la insulina, al igual que para la transformación de la glucosa en energía.

Más información – La uva, una verdadera medicina natural


Escribe un comentario