Deporte de invierno y vida sana

Pareja haciendo jogging

Hacer deporte no es algo evidente para todo el mundo. Y, cuando afuera hace frío, todavía es más difícil ponerse en marcha. Veamos algunas razones para no dejar de practicar nuestro deporte preferido, y no desanimarnos.

Según un estudio inglés, cuando hacemos deporte corremos menos riesgos de resfriarnos que si llevamos una vida sedentaria. Los investigadores preguntaron a un millar de personas sobre la forma, la cantidad de actividad física que practicaban, y la salud.

El resultado: la severidad de los resfriados disminuía un 41% en las personas que se sentían en forma, y un 31% en aquellas que hacían algún tipo de deporte de forma habitual. Por lo tanto, no guardéis vuestras zapatillas de deporte con la llegada del invierno, los riesgos de coger un resfriado son mayores.

Es difícil practicar un deporte cuando nos falta energía y que nos sentimos deprimidos. Y sin embargo, el deporte es la solución a todos esos problemas. Efectivamente, la actividad física es una de las soluciones más eficaces para combatir la depresión estacional (o cualquier tipo de depresión).

Si tenéis el hábito de hacer deporte durante el verano, no renunciéis a esta buena práctica cuando comienza el mal tiempo. Efectivamente, es la regularidad la que es la más beneficiosa para practicar un deporte. Ponerse de nuevo en activo, tras una pausa de varias semanas, es más difícil que mantenerse durante todo el año.

Hacer jogging cuando las temperaturas bajan, parece algo molesto y desagradable de primeras, pero la mayoría de los corredores piensan que el frío es menos difícil de soportar que el calor.

Más información – Depresión durante el invierno


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Salud

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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