Cuatro sustitutivos de la sal para una dieta baja en sodio

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¿Te has preguntado alguna vez por qué añadimos sal a las comidas? La razón se encuentra en el gusto. La sal consigue que todas las comidas sepan mejor. Sin embargo, hay que ir con mucho cuidado, ya que una dieta alta en sodio puede provocar hinchazón, retención de líquidos y arrugas, además de numerosas enfermedades.

Por eso es importante que reduzcamos todo lo posible la ingesta de sal. Y para que puedas lograrlo sin tener que renunciar al sabor en tus platos (la vida sería muy aburrida sin él), te proponemos aquí algunos de los mejores sustitutivos de la sal.

Apio: Si secamos o deshidratamos este vegetal, y luego lo molemos hasta convertirlo en polvo, obtendremos un interesante sustitutivo de la sal debido a su sabor salado de origen natural.

Levadura nutricional: No se trata de un sustitutivo en sí, sino que sirve para amplificar el sabor salado, lo que nos permitirá reducir la cantidad de sal que añadimos a nuestros platos.

Comino: Esta especia es muy versátil y aporta mucho sabor a las comidas. Si su toque picante te vuelve adicto, no te preocupes, no eres el primero al que le sucede.

Semillas de mostaza: La mostaza se fabrica a partir de estas semillas, las cuales son muy efectivas para reducir la ingesta de sodio debido a que aportan mucho sabor a las comidas.


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