Cuando el sol no está, la tristeza nos invade

image Somos seres solares, eso quiere decir que el sol es nuestra fuente de vida, algo que tal vez es tan obvio que no llegamos ni a evaluarlo, pero estudios realizados sobre la influencia del sol en los aspectos emocionales, a determinado su importancia, al punto de poder establecer, que los días sin sol son tristes y transmiten esa tristeza a los seres humanos.

Por lo cual la falta de sol puede llegar a empañar la memoria y el pensamiento o sea nuestra cognición, afectando las funciones psicofísicas en personas con depresión, según un nuevo estudio.

Hay una asociación conocida entre la exposición a la luz solar y el estado de ánimo, el ejemplo más claro es el trastorno afectivo estacional (SAD) o una forma de depresión en la que los síntomas se manifiestan en el cambio de las estaciones, por lo general se plantean o incrementan en el otoño y el invierno, pasando a mejorar cuando retornan los meses soleados.

Así los investigadores de la Universidad de Alabama en Birmingham evaluaron la correlación entre los datos meteorológicos de la NASA y los estados cognitivos, realizando pruebas sobre 14.000 adultos mayores de 45 años.

Los resultados definieron una significativa diferencia en los niveles cognitivos, siendo superior en aquellos que se expusieron regularmente al sol, por un periodo de dos semanas, en comparación con un grupo de control que no tuvo exposición, presentando una disminución cognitiva en relación al primer grupo.


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